sábado, 27 de abril de 2019

SANDRA SANDRA SANDRA...

Hace algunos días tuve un desafortunado encuentro con el piso de la cocina, así es, con el piso de la cocina y lo último escuchado fue mi nombre 3 veces.

Todo comenzó cuando enfermé de la garganta, medicamento por aquí, medicamento por allá, sin embargo el dolor iba y venía, tanto fue así que en casa terminados todos enfermos incluyendo mi mamá, quién por lo mismo tuvo una semana de altibajos en la presión, para ser más exactos el domingo pasado la llevamos al médico para que la controlaran y siempre anotamos en un cuaderno los valores que indica el baumanómetro, ese día nos encontrabamos en la sobremesa después de comer y comenzamos a jugar rummikub mi hermana, mis dos sobrinos y yo, en un momento le escondí la ficha del comodín a mi hermana sin que se diera cuenta y le dije que su juego estaba 'mal', traté de no reírme para que obvio la broma fuera divertida, en el momento que vi su cara de asombro solté la carcajada pero a la vez comenzó a darme un ataque de tos, mi primera impresión fue levantarme de la silla y al acercarme a la entrada de la cocina traté de jalar aire pero no pude...

Al encontrarme ya sentada miré de reojo el cuaderno de los valores de mamá y pregunté si mi madre se encontraba bien, alguien respondió que si, ella estaba bien. Me sentía un poco confundida y con dolor de cabeza, mi sobrina me dijo quítate la liga, tu cabello se descompuso y fue en ese momento que me dí cuenta que tenía un enorme bulto en mi cabeza, corrieron a por hielo y me lo colocaron, divagaba en preguntas pero... ¿qué fue lo que sucedió?

Lo último que recuerdo fue haber visto el bote de basura y no más. Mi hermana y mi sobrina fueron las que se dieron cuenta cuando mi mano soltó la puerta de la cocina y escucharon el golpe que dio mi cabeza contra el suelo, me dicen que corrieron a auxiliarme, trataron de levantarme pero mi cuerpo estaba rígido, tenía los ojos abiertos y el color a sangre se había apoderado de mi rostro, cuello y brazos, golperaron mi espalda y cara para que reaccionara; cuando por fin pudieron sentarme en una de las sillas alguien corrió por el baumanómetro para poder tomarme la presión, me hacían preguntas y respondía, dicen que también regresé al juego a terminar esa partida, pero yo no recuerdo nada.

¿Qué fue lo que sucedió?... ME AHOGUÉ y mi cerebro quedó sin oxígeno por unos segundos.

El tiempo desde que perdí el conocimiento hasta que miré el cuaderno fueron de unos 10 minutos, 10 minutos que perdí la memoria, no sé si sea mucho o poco, lo que si sé es que estuve a nada de haber tenido un mal golpe y no despertar jamás.

Lo curioso de todo es que mi madre no escuchó nada, y si escuchó gritos se habrá imaginado que seguíamos con el juego. Cabe mencionar que ella no sabe nada, si hubiera visto el episodio su presión arterial estaría por los cielos y eso es lo que menos quiero, así que este será un secreto entre mis hermanos (as), mis sobrinos (as) y yo.


La vida es un juego, a veces ganas, a veces pierdes...
y en esta partida de mi vida YO GANÉ :)



1 comentario:

  1. ¡Felicitaciones!
    Me alegro de que todo saliera bien, supongo que te habrán chequeado los médicos y sabrás que hacer para que no se repita.
    Besos y salud

    ResponderEliminar