Antes de que su maquiavélica mente trabaje para mal, primero lean el post, jeje.
Aún era temprano para ir al trabajo, así que me acurruqué en mi camita para seguir en brazos de morfeo pero ¡zas! ¿qué pasó?, el sueño como por arte de magia se esfumó... NNNOOOOOOOO, no es posible, recuerdo que algo estaba soñando y no pude continuar porque el dolor de estómago era inmenso, así que preferí levantarme para tomar una ducha y estar a tiempo en el trabajo. Así que cuando llegue al trabajo comencé con mis tareas habituales, pero el dolor seguía latente, traté de no prestarle atención pero no me fué posible, así que acudí con el médico de la empresa y me recetó medicamento que tenía en la farmacia, pero después de varias horas el dolor continuaba cada vez más fuerte.
Al día siguiente me presenté en el trabajo, aún con dolor estomacal, fuí de nuevo a ver al médico para informarle que el dolor se había agravado y que requería de un permiso para ausentarme del trabajo ya que no había podido dormir la noche anterior, lo cual necesitaba descanso y me dijo que sólo estaba poniendo pretextos para no laborar ¡¿QUÉE?! qué se cree ese doctor ¿acaso nunca ha tenido dolor estomacal?, ash, así que de malas me proporcionó el permiso que ahora tenía que autorizar mi jefe, el cual no muy de ganas lo firmó y me ausente de mis labores ya pasando medio día. Llegué a casa directito a mi cama a dormir, no sé cuántas horas transcurrieron pero al despertar el dolor seguía taladrandome el estómago, así que fuí con un médico externo a la empresa y me mando a realizarme unos estudios al laboratorio para que determinara cuál era la causa del famoso dolorcito, los cuales me salieron un ojo de la cara (o sea carísimos) porque los había requerido urgentes, por la tarde fuí a recogerlos y me dirigí a visitar al doctor, el cual me dijo que los análisis no habían arrojado nada extraño, que todo estaba perfectamente bien y me prescribió medicamento para el dolor el cual tomé para poder descansar toda la noche y al día siguiente presentarme a trabajar.
Y como dice la canción, ♪♫ y nos dieron las 10 y las 11, las 12 y la 1, las 2 y las 3 ♫♪ y yo seguí sin pegar el ojo, ahora con dolor de cabeza por no poder dormir bien y de corrido toda la noche. Llegó la hora de "despertarme" para irme al trabajo, ya se imaginarán la cara con la que iba, sin descansar y con la bomba latente en el estómago, el doctor entró a las oficinas y me pregunta ¿a poco aún sigues enferma?, ¡pues claro doctor! el dolor sigue presente, pero no se preocupe, si algo me pasa pues usted será el responsable por no auscultarme bien, claro que no le pareció mi respuesta y me autorizó otra salida de 2 horas antes de mi salida habitual para que fuera a descansar.
El punto es que como me seguía sintiendo de la patada y como por parte de la empresa contabamos con seguro médico de gastos mayores pues que me dirijo directamente al Centro Médico a buscar a un gastroenteorólogo, quien por fortuna no tenía pacientes en ese momento, me auscultó, me hizo las clásicas preguntas que desde cuándo había comenzado con los dolores y todo ese rollo, así que sin que yo me lo esperara me dijo,
-Gastroenteorólogo: bueno ¿vienes con alguien, verdad?
-Yo: esteeee sí
-Gastroenteorólogo: que bien, dile a esa persona con la que vienes que se quede a guardia contigo y que recoga todas tus pertenencias ya que te quedarás internada por lo menos por ésta noche
-Yo: ¿¡QUÉÉÉÉÉÉ!?, pero mañana tengo que presentarme a trabajar, no puedo quedarme, a lo que me calló diciéndome:
-Gastroenteórologo: Prefieres tu trabajo o tu vida
-Yo: (Sin palabras)
Así que sin más llamé a la casa y a mi amiga (para que informara en el trabajo) diciéndoles que me quedaría internada para que me siguieran valorando ya que el dolor continuaba y era cada vez más intenso. Me instalaron en una habitación para mí solita (claro pues con seguro médico de gastos mayores que la empresa proporcionaba era lo menos que podían hacer), recuerdo que las enfermeras me indicaron que tomara mucha agua ya que era necesario limpiar mi cuerpo por tanto medicamento que ya había tomado y que necesitaban realizar unos estudios nuevos porque los que ya tenía no servían, pero como me dormí olvidé tomar agua y zas que llega la enfermera bien enojada y me puso 2 litros de suero para que mi vejiga comenzara a trabajar. A las 2 de la mañana llegó por mi un técnico de laboratorio para realizarme los famosos estudios, recuerdo que eran muy fríos y yo con ganas de hacer pipí pues más, al finalizar me dijo el técnico que ahora sí durmiera porque iban a comenzar a procesar los estudios y que ya no me despertarían, SSÍÍÍ, llegué a la habitación... dormí, al día siguiente las enfermeras me despertaron para verificar mi suero, me dijeron que el desayuno venía en camino y así transcurrió la mañana hasta que llegó la hora de la comida (yo estaba feliz, ¡qué bien me tratan!, ¿serán así todos los hospitales?), tenía como media hora de haber comido, me encontraba felizmente cuando de repente entra el gastroenteorólogo y me dice que tenía que prepararme puesto que en pocos minutos más comenzaba la operación, ¡QUÉÉ!, pero si ya me sentía mejor, me dijo que me apendice se había reventado y que tenía que actuar antes de presentarse una peritonitis (yo no sabía de lo que estaba hablando) los nervios comenzaron a actuar, lloré y para calmarme me dijo es una operación sencilla pero había que actuar rápido.
Las enfermeras me prepararon y me llevaron al quirófano, era la primera vez que entraba a uno, recuerdo que me dijeron, cuenta del 10 al 01 y tranquilizate y... no recuerdo más, cuando desperté fué horrible, pues no sabía dónde estaba, qué me había sucedido, estaba, ni nada pues estaba muy asustada, el médico estaba a mi lado diciendome que todo había salido bien, que no me preocupara y que en cuanto pasara el malestar de la anestesia me subirían a piso. Y así fué en cuanto estaba entrando a la habitación mi familia y mis amigas ya me estaban esperando junto con el médico de la empresa (creo que seguía sin creerme). En cuanto mi lucidez estuvo mas estable el gastroenteorólogo me indicó que mi apendice estaba muy mal y que estaba comenzando a mezclarse con líquido de quistes ováricos de ambos ovarios que también se me habían reventado, pero que todo había salido buen, ahora solo restaba cuidarme ¡ESO ERA LO QUE OCASIONABA MI DOLOR! y el otro médico no lo pudo ver antes.
Mis familiares y amigos fueron a visitarme al hospital en el transcurso de los 5 días que estuve internada, afortunadamente y gracias a Dios salí bien de mi primera vez, mi primera operación en el 2003, la primera de varias.
¡Cielos ya casi 10 años!... y quien dijera, tan guapa como antes, jajajaja. Un abrazo a mis lectores.
hooola¡¡¡¡, hasta cuando volveras a escibir, no te logras ehhhh¡¡¡ primero me acostumbras y luego que pasa???
ResponderBorrar